Yoga

Las imágenes de los yogui hindúes sentados en la posición del loto o ejecutando difíciles posturas, aparentemente impertérritos y ajenos a lo que está ocurriendo a su alrededor, son harto conocidas.

Sin embargo, estas imágenes sólo constituyen la superficie del profundo estanque que es el yoga, estanque incomprensible si no se tienen nociones de qué es realmente y qué significa este método y cuál es su lugar en la filosofía hindú. El yoga no es una forma de gimnasia, sino una filosofía de vida.

 La palabra yoga procede de yuj, que en sánscrito significa «unión». Esta palabra indica la razón de ser del yoga: la unión entre el hombre y una realidad más elevada, entre la materia y el espíritu, entre el microcosmos y el macrocosmos.

El yoga hunde sus raíces en la noche de los tiempos, en la fusión de las culturas arias y pre-arias que poblaban el sub continente indostánico.

El principio fundamental del yoga es que el hombre, mediante diversos ejercicios, puede deshacerse de todo lo que se interponga entre su espíritu y la divinidad, permitiendo la total expresión de la naturaleza interior de cada persona.

Fundamentos del yoga

Para el yoga, el hombre no es sólo su cuerpo, ni su mente, sentidos o inteligencia. Es todo eso y mucho más, ya que guarda dentro de sí un potencial infinito para ser feliz, y el hombre tiene el deber de utilizado y alcanzar esa felicidad.

El cuerpo es el instrumento que utiliza el espíritu para su viaje hacia la perfección y la felicidad. En esa creencia, el hombre está formado por cinco cuerpos, denominados genéricamente kosha.

- Annamaya kosha. Formado por los cinco elementos conocidos: el aire, el agua, la tierra, el fuego y el éter.

- Anandamaya kosha. Es el cuerpo causal desencadenante de los otros cuatro y el que se usa para experimentar la felicidad.

- Viñamaya kosha. Consta de dos elementos: el intelecto y el ego.

- Manamaya kosha. Formado por los cinco órganos de los sentidos, la mente consciente y el subconsciente.

- Pranayama kosha. Compuesto por cinco pranas o energías vitales, y cinco órganos de acción, cuyas actividades son hablar, coger, evacuar, andar y generar.

Clases de yoga

Existen diversas clases de yoga, que se diferencian en que aunque todas trabajan el cuerpo en todas sus facetas (cuerpo, mente, emociones, carácter y entorno), procuran incidir más en alguno de sus planos concretos mediante unos ejercicios de perfeccionamiento.

El yoga más conocido en Occidente es el HATHA YOGA, que busca el control de la mente a partir del trabajo corporal, realizando posturas, denominadas asanas, y ejercicios.

Algunas de estas asanas se llevan a cabo pan facilitar la meditación, mientras que otra destinan a fortalecer y controlar otras funciones corporales concretas. Además incluyen técnicas de control de la respiración (pranayama), de control muscular (mudras y bandhas) y técnicas de depuración internas y externas (shatkarmas).

En el otro extremo del abanico se encuentra el raja yoga, que incide principalmente en el plano mental, y cuyos ejercicio orientan hacia el control del ego y de lo deseos. Toda la práctica del yoga está destinada a utilizar el cuerpo, pero desligándolo de él, pues el apego al cuerpo produce dolor mientras que la felicidad se alcanza y se disfruta con el espíritu.

Respiración

Con los ejercicios respiratorios se desarrolla la energía individual, manteniendo la atención en el proceso de la respiración, y reteniendo el aire dentro de los pulmones para aprovechar en su totalidad el aire nuevo inspirado. Con estas técnicas se aumenta la capacidad respiratoria, se aumenta y mejora la oxigenación del organismo, se aumenta la resistencia del cuerpo y se mejora el control  y la plenitud intelectuales.

Existen tres respiraciones básicas: abdominal, intercostal o torácica, y clavicular, que se siguen, una vez se dominan, de la respiración completa, en la que se aumenta progresivamente la retención del aire dentro de los pulmones.

Relajación

Las formas de vida actuales en Occidente conllevan mucha tensión, el famoso estrés, que originariamente es un mecanismo fisiológico del cuerpo para prepararse para la acción. Sin embargo, gran parte de la energía que empleamos se desperdicia, pues no conduce a acción alguna. La relajación persigue la economía de energía y el descanso del organismo, a través de tres etapas.

- La relajación física, mediante un ejercicio denominado el cuerpo muerto, o savasana.

- La relajación mental.

- La relajación espiritual.

Meditación

Cuando el cuerpo se encuentra relajado y en reposo, se realiza una serie de ejercicios mentales, que persiguen la concentración y el alejamiento del propio cuerpo hasta que se llega a sentir solamente el pensamiento, centrado en el interior de uno mismo. Estos ejercicios van de lo más sencillo, como concentrarse en una parte del propio cuerpo o en la respiración, hasta intentar identificar el propio viaje interior con el de un guijarro que cae lentamente en el agua de un estanque hasta posarse en el fondo. El ejercicio final es el del silencio mental, en el que la mente está inactiva y sólo la conciencia se siente a sí misma. Para un occidental es difícil imaginarse esta situación, en la que no se produce ningún pensamiento, o si se presenta, se desvanece y la mente no lo sigue ni desarrolla.

Alimentación

El yoga considera que todos los alimentos que ingerimos influyen sobre la mente, y clasifica los nutrientes en tres grupos, según el efecto que producen:

- Alimentos tama: Sumen a la mente en el letargo o la apatía. Son alimentos recalentados, carnes y pescados no frescos, alimentos fermentados, tabaco y alcohol.

- Alimentos raja: Estimulantes del metabolismo y del sistema nervioso. Son alimentos frescos y de calidad, el cacao, el té y el café. Para el yogui representan un problema, ya que estimulan la multiplicación y dispersión del pensamiento, y hacen difícil la meditación.

- Alimentos satva: Nutren bien el cuerpo y estimulan la mente y la conciencia, permitiendo la meditación y la búsqueda interior. Pertenecen a este grupo las frutas frescas y maduras, las verduras, la leche, los cereales, las legumbres, los frutos secos y el agua. De ahí que la mayoría de los yoguis sean vegetarianos.

El yoga no sólo proporciona indicaciones sobre qué comer, sino también sobre cómo comer, el horario de las comidas y el ayuno periódico.

Ejercicios

No vamos a describir aquí toda la variedad de posturas o asanas que existen, algunas bien conocidas, puesto que en nuestra opinión deben practicarse con la guía de un maestro, realizándolas posteriormente en casa cuando ya se conocen para ejecutarlas con mayor facilidad y perfección. Entre las más conocidos figuran;  el loto, sinónimo de relajación y tranquilidad; el arco, que da flexibilidad a todo el cuerpo y fortalece la musculatura torácica y abdominal: la cobra, que alivia la tensión y favorece la musculatura en general.

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