Varicela
Varicela

La varicela es una enfermedad aguda, contagiosa y epidémica, de curso benigno, que afecta, casi en exclusividad, a los niños entre los dos y los seis años, sin distinción de sexo. Produce una erupción cutánea con ampollas muy pruriginosas, que duran habitualmente una semana y suele estar acompañada de otros síntomas. Es provocada por el virus del grupo varicela-zoster que se extiende por el aire o por contacto directo con la persona infectada.

Causas
La varicela se transmite por contacto directo de la persona sana con la enferma y por inhalación de secreciones respiratorias que contienen el virus. Es una enfermedad muy contagiosa, frecuente en niños en quienes por lo general es benigna. El período de contagio se extiende desde uno a dos días antes de comenzar la erupción hasta la aparición de las costras. En el adulto y en el menor de dos años la enfermedad suele ser más grave porque son más frecuentes las complicaciones. También puede serio en la embarazada. El porcentaje de infecciones subclínicas es solo de 4%.
Sintomas
El período de incubación del microbio tiene una duración de dos a tres semanas, desde el momento en que penetra en el organismo hasta que aparecen los primeros síntomas que son:
- Irritación roja y picor en la piel. - El sarpullido de la varicela aparece primero en el abdomen, luego en el rostro o espalda y después se extiende a casi todas las partes del cuerpo, incluyendo el cuero cabelludo, la nariz, las orejas, la boca y los genitales.
- Aparición de múltiples bultitos rojos que parecen granitos o picadas de mosquitos, los cuales se transforman en ampollas frágiles rellenas de un fluido transparente que después se pone turbio.
- Cuando las heridas revientan, dejan pequeñas heridas abiertas que al secarse se forman en una costra de color marrón.
- Fiebre.
- Dolor de garganta.
- Dolor de cabeza.
- Sentimiento de tener una enfermedad por uno o dos días antes que la erupción haga su aparición.
Prevencion
Para prevenir la varicela y evitar el contagio hacia o de otras personas que la padecen, los médicos recomiendan:
- Vacunar a los niños cuando tienen de uno a un año y medio de edad.
- Los niños sanos que ya han padecido la enfermedad, no necesitan vacunarse, porque quedan inmunizados.
- La administración de aspirina a niños con varicela aumenta el riesgo de sufrir el Síndrome de Reye, un grave proceso, frecuentemente mortal. En estos casos (y también en caso de gripe) no debe emplearse nunca este medicamento.
- Consultar al médico ante la aparición de los primeros síntomas.
- No se auto medique.
- Es conveniente que si está hospitalizado, permanezca aislado en otra habitación, pues puede correr el riesgo de contagiar otras personas.
- Como medida de precaución, se deben desinfectar los utensilios que han estado en contacto con los enfermos de varicela, usando una solución de dos gotas de lavandina concentrado por cada litro de agua.
- Evite el contacto directo con las erupciones de la piel de una persona que tenga varicela.
Diagnostico
El diagnóstico suele realizarse en la casa. Se deben encontrar los antecedentes del contagio, SI existe un brote de epidemia en la zona o bien si el niño ha estado en contacto con otros niños infectados. Es importante saber diferenciar la varicela de una viruela. Se debe avisar al médico de inmediato si encuentra que su hijo presenta los siguientes síntomas:
- El niño parece nervioso, no responde, tiene un sueño inhabitual, está confundido, presenta rigidez en la nuca o tiene un dolor de cabeza intenso, presenta vómitos repetidos o convulsiones, tiene problemas respiratorios.
- La fiebre pasa de los 39°C.
- Las ampollas parecen estar infectadas.
Tratamiento Ortodoxo
Como la varicela es una enfermedad benigna no necesita de una terapia especial, ni tampoco el médico le recomendará antibióticos, los cuales sólo se requerirán si existe una infección por bacterias.
- Se deben aplicar polvos para calmar el picor y evitar que el niño se rasque, lo cual podría dejarle cicatrices.
- El enfermo debe comer alimentos que sean sencillos.
- Aplicarse compresas húmedas para aliviar el picor. Al agua con que se hacen las compresas se pueden añadir 120 a 240 g de bicarbonato de sodio o una o dos tazas de avena al agua.
- Si existen ampollas en la boca, se deben proporcionar bebidas frías y alimentos blandos.
- La medicina alternativa ofrece los siguientes tratamientos:
- Suplementos vitamínicos. Vitaminas A y C y bioflavonoides. El zinc estimula el sistema inmunitario y favorece la curación.
- Fitoterapia y medicina china. Utilización de plantas medicinales. (Ver sección hierbas benéficas).
- Acupresión.
Evite Complicaciones
- Fruta cruda, jugos vegetales y jugo del limón.
- Para comenzar, el paciente debe ser puesto en una dieta de jugo por algunos días. El jugo del limón se considera especial­mente beneficioso.
- El jugo de mangostán (fruta del mangostino) es un suple­mento dietético que ayuda a fortalecer el sistema inmunitario del organismo por su alto contenido de antioxidantes. Entre sus principales propiedades se encuentran: eleva el nivel de energía, es anti desinflamatorio, analgésico (dolores), combate el estreñimiento, es antibiótico, aniolítico (anti ansiedad), anti­viral (infecciones bacteriales), antidepresivo, fungicida (contra hongos) y ayuda a controlar la diabetes y perder peso.
- En los casos de fiebre aguda sobre todo en aquellas produci­das como efecto de viruela, varicela, escarlatina, sarampión, tos ferina, el tratamiento consiste en practicar cura de uvas, alternada con zumo de 10 a 15 limones por días y varios baños calientes en una bañera durante 30 a 40 minutos. La fiebre desaparecerá definitivamente en unos dos o tres días, el exantema le seguirá en su desaparición y la recuperación será lenta, pero total y definitiva.
Plantas Medicinales para Varicela
Acedera
- Las Hojas de acedera alegran las ensaladas silvestres, con su agradable sabor acido. En cambio, los navegantes de otros tiempos, la buscaban y apreciaban por su propiedad antiescorbútica. En efecto, hoy sabemos que contiene de 20-25 mg de vitamina C por cada 100 g. - Es Aperitiva, refrescante, tonificante y antiescorbútica, por su contenido en ácidos orgánicos y vitamina C. Facilita la digestión. Conviene a los debilitados por enfermedades infecciosas y a los anémicos. - Es Emoliente y cicatrizante en aplicación externa: alivia el acné y las erupciones cutáneas. Su jugo fresco limpia las úlceras de la piel y las heridas infectadas. - En caso de enfermedades infecciosas, posee propiedades diuréticas y refrescantes, y se ha utilizado tradicionalmente en episodios febriles. Por su contenido en vitamina C, es un complemento dietético útil en el tratamiento de la gripe, infecciones de repetición y escorbuto. - La raíz tiene propiedades astringentes y se ha utilizado por vía externa para cortar las hemorragias leves. - En dermatología, se ha utilizado por vía externa en el tratamiento de erupciones cutáneas y de úlceras supurantes, especialmente si disponemos de jugo fresco; actúa de forma semejante al zumo de limón. - Una receta para un caldo refrescante y remineralizante sería: 50 g de acedera, 15 g de lechuga, 15 g de perifollo y 15 g de acelga con 25 g de aceite de oliva y 1,5 litro de agua; se hierve todo junto, se sala al gusto y se toma una tacita cada hora.
Metodo de preparación
Infusiones
Avena
Planta anual que puede alcanzar 1 metro de altura, cuyas flores, al igual que las semillas, se agrupan de dos en dos, en espigas. Se utilizan las semillas completas y el salvado. Es fuente de ácidos grasas poliinsaturados (cardiosaludables), vitaminas y minerales. Además, contiene fitosteroles, enzimas, mucílagos y alcaloides (no tóxicos). Aplicada externamente, destaca por sus propiedades emolientes y regeneradoras. Hidrata, suaviza y protege todos los tipos de piel, incluso la de los bebés. Por vía oral, es un buen equilibrador del sistema nervioso, ya que tanto lo puede tonificar como relajar. Su efecto relajante se debe a que contiene pequeñas cantidades de un alcaloide no tóxico, la avenina, de marcado efecto sedante. Su uso ayuda a conciliar el sueño, por lo que es útil para combatir el insomnio. En cuanto a su efecto tonificante, es muy eficaz para estimular la capacidad física y mental, por lo que resulta ideal para niños en edad de crecimiento, convalecientes y deportistas o personas que realizan una gran actividad muscular e intelectual. También ayuda a disminuir el colesterol y la glucosa. Lo más habitual es consumirla como alimento, en forma de copos, que se suelen añadir a la leche o el yogur, o bien como ingrediente del muesli u otros platos. Además, la avena forma parte de algunos preparados cosméticos como geles de baño y cremas corporales para el cuidado de las pieles secas y delicadas.
Metodo de preparación
Baños Medicinales
Calendula
- Emenagoga y reguladora menstrual: Resulta útil tanto en casos de menstruación escasa, por su efecto emenagogo, como cuando existe una pérdida excesiva de sangre, Así pues, la caléndula normaliza la frecuencia de las reglas y su cantidad. También elimina el dolor que se produce con la menstruación (dismenorrea), pues tiene acción espasmolítica (combate los espasmos dolorosos) y ligeramente sedante. - Colerética: aumenta la producción de bilis en el hígado. Resulta pues indicada en casos de congestión o insuficiencia hepática. - Antiulcerosa: tiene la capacidad de cicatrizar las úlceras de estómago y duodeno. Por su efecto cicatrizante y antiinflamatorio, también resulta efectiva en los casos de gastritis (inflamación del estómago), gastroenteritis y vómitos. - Antiinflamatoria, antiséptica y cicatrizante: Es una de las plantas que más destacan por su propiedad vulneraria, es decir, curadora de heridas y contusiones. Aplicada localmente acelera notablemente la curación de heridas, inclusive las infectadas, así como de úlceras de la piel, quemaduras, furúnculos y eccemas. - Callicida (elimina los callos). En aplicación local hace desaparecer las verrugas víricas (vulgares) de la piel. Ello es debido a su contenido en ácido salicílico. - Emoliente (suavizante de la piel): El aceite de caléndula suaviza e hidrata la piel. Muy indicado para pieles secas o delicadas, y para los niños.
Metodo de preparación
Tinturas Medicinales
Cebada
La cebada está indicada en los siguientes casos: Afecciones digestivas: La cebada perlada, la harina de cebada, y sobre todo los granos malteados y la harina de malta, son muy bien tolerados por los estómagos delicados. Su uso conviene en caso de gastritis, dispepsia (mala digestión), Úlcera gastroduodenal, gastroenteritis y colitis. - Exceso de colesterol: El consumo de cebada en cualquiera de sus preparaciones, produce una reducción en los niveles de colesterol total, colesterol LDL (nocivo) y triglicéridos. - Diabetes: Los animales de experimentación diabéticos, alimentados con cebada, presentan unos menores niveles de glucosa en sangre que las alimentadas con trigo. Este efecto se atribuye a la presencia en la cebada de algún factor hipoglucemiante, todavía en estudio. - Es nutritiva, emoliente y demulcente. - Posee una acción pectoral en casos de tos irritativa y espasmódica. - La cebada fermentada es emoliente y digestiva, se denomina malta y contiene fermentos como la maltina y una diastasa, que favorece la digestión de los hidratos de carbono. - La malta de cebada se elabora haciendo germinar la cebada durante un periodo limitado de tiempo, desecándola y eliminando la plántula. Con la adición de agua, levadura y lúpulo, se obtiene la cerveza. La cebada también se utiliza para la elaboración de whisky escocés, y una pequeña parte está destinada al consumo humano, así como a la fabricación de piensas para animales.
Metodo de preparación
Baños Medicinales
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