Publicado hace Hace 1 meses por Guillermo Angarita | 407 lecturas
MANDARINA (Citrus reticulata) Antiinfecciosa

La mandarina es el fruto del mandarina, árbol de la familia de las rutáceas, con carac­terísticas similares al naranjo, aunque más pequeño y delicado. El árbol llega a medir hasta 8 m, sus ramas son flexibles, delgadas, con o sin espinas y la corteza gris oscura. Hojas simples lanceoladas y pequeñas con el borde aserrado y un color verde oscuro brillante, los pecíolo s están provistos de un reborde o de alas estrechas.

Las flores nacen en las axilas de las hojas, solas o en grupo forman la corola de cinco pétalos de color blanco y la flor presenta 20 estambres, unidos en grupos. El fruto es globoso y deprimido de 5 a 8 cm de diámetro color amarillento o anaranjado, cáscara no adherente, entre 7 y 12 gajos de fruta, sin vesículas oleosas y con escasas semillas o sin ninguna, los árboles llegan a producir muy elevados rendimientos en frutos de gran calidad, aun cuando el desarrollo de ellos es bastante lento y su entrada en fructificación tardía.

Ofrece una gran resistencia a la gomosis, además tolerancia a la salinidad, sequía y a las bajas temperaturas. Se emplea prin­cipalmente como fruta de mesa, en jugos, también se utilizan sus gajos para hacer conservas.

La mandarina es originaria del sudeste de Asia, desde la China hasta la India. Entre los cítricos, las especies más cultivadas a escala mundial son los naranjos y los man­darinos con una producción de casi 40 millones de toneladas anuales y siguiendo un orden decreciente de producción, se encuentran los limoneros, los toronjos y los cidros.

Consideradas a veces como "naranjas fáci­les de pelar", las mandarinas son miembros de la gran familia de los cítricos. Parecen naranjas ligeramente chatas y tienen la piel del mismo color, pero más suelta, y desprenden un fragante aroma que evoca inequívocamente ambientes navideños. Las frutas de la familia de las mandarinas tienen la piel aromática, fácilmente separable de la pulpa (a diferencia de naranjas y limones), y está dividida en gajos, igualmente fáciles de separar. Su pulpa es dulce y perfumada, y en ocasiones contiene varias pepitas.

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Existen muchas variedades de mandarinas, entre las cuales tenemos:

- Satsumas. Son muy precoces, frutas de mayor tamaño y peor calidad gustativa, sin semilla.

- Clementinas. Más tardías, de menor tamaño y mejor calidad gustativa, sin semilla.

- Otros tipos son: ornamentales, mandarino Cleopatra, híbridos Nova, Citroyer y Fortune.

PREPARACIÓN Y EMPLEO

- Frescas: Es una verdadera delicia pelar una mandarina, mientras se disfruta de su esencia. Para obtener efectos terapéuticos, se recomienda tomar entre 6 y 8 diarias.

- Cura de mandarinas: Al igual que la cura de naranjas, se realiza durante uno o dos días por semana, durante un mes. Consiste en tomar de 1,5 a 2 kilos de mandarinas como único alimento. Con esa cantidad de fruta, no suele hacer falta beber líquidos, pues esta cura se suele hacer en otoño o invierno.

PROPIEDADES E INDICACIONES:

La mandarina como es antioxidante, puede prevenir enfermedades degenerativas. Este cítrico contiene potasio, necesario para el correcto desarrollo del metabolismo celular, y calcio, que fortalece huesos y dientes. Las clementinas poseen también altos niveles de fibra que pueden evitar enfermedades cardiovasculares, estreñimiento, cáncer de colon y obesidad. Por esta última razón, los cítricos pueden ser una parte importante en una dieta de adelgazamiento, ya que provocan sensación de saciedad.

La composición de la mandarina es muy similar a la de la naranja, aunque la vitamina C, los minerales, los ácidos orgánicos, así como la mayor parte de sus nutrientes, se encuentran en una proporción inferior.

También las propiedades de la mandarina son las mismas que las de la naranja, aunque en menor intensidad. Por lo tanto es anti infecciosa, fluidificante de la sangre, hipotensora, laxante, antialérgica, remineralizante, depurativa y preventiva del cáncer. Por su facilidad de uso y buena tolerancia digestiva, las mandarinas resultan especialmente apropiadas para los niños y ancianos.

Dos son sus aplicaciones más destacadas:

Enfermedades febriles de los niños, por su acción anti infecciosa, tonificante y remineralizante. Muy recomendable en caso de resfriados, gripe e infecciones de garganta.

Hipertensión: Las curas de mandarinas  dan muy buenos resultados en caso de hipertensión arterial y de arteriosclerosis.

Valor nutritivo

El mayor componente de las mandarinas es el agua y, respecto a otras frutas de su género, aporta menos cantidad de azúcares y por tanto menos calorías. Contiene además, unos pigmento s antioxidantes llamados flavonoides. De su contenido vitamínico sobresale la vitamina C, en menor cantidad que la naranja, el ácido fólico y la provita­mina A, más abundante que en cualquier otro cítrico. La cantidad de fibra es aprecia­ble y ésta se encuentra sobre todo en la parte blanca entre la pulpa y la corteza, por lo que su consumo favorece el tránsito intestinal. También contiene cantidades destacables de ácido cítrico, potasio y magnesia. En menor proporción se encuentran ciertas vitaminas del grupo B y minerales como el calcio.

La mandarina es llamada la fruta ecológica, ya que arrastra el plomo, mercurio, cadmio y cromo que se hallan en la sangre, convir­tiéndose en fruta descontaminadora.

CONSEJOS ÚTILES...

- El té de la cáscara de esta fruta es ideal para aliviar los dolores corporales producidos por la fiebre y los resfriados. Es un gran depurativo de la sangre y relajante del sistema nervioso.

- La cáscara masticada elimina la úlcera gástrica.

- El mal aliento producido por las comidas altas en condimento (ajo) puede ser eliminado masticando cáscara de mandarina.

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- También se recomiendan las flores de mandarina en infusión para las palpitaciones del corazón.

- Para la taquicardia: Beber un vaso de agua destilada de las flores de mandarina a diario, ya que tiene propiedades antiespasmódicas

- Para los sabañones se deben mezclar 5 g de esencia de mandarina, 5 g de menta y 2 g de alcanfor puro y diluirlos en 100 g de aceite neutro refinado. Hacer tres frotaciones diarias.

- Para disminuir los niveles de azúcar, cocine la cáscara de una mandarina en dos litros de agua, durante 15 minutos. Retírela del fuego y tápela. Luego tome esta infusión tres veces al día.

- El té de las hojas es muy digestivo y ayuda a combatir el insomnio.

- La fruta fortalece los tejidos, huesos y dientes. Por su abundante contenido de fósforo fortifica y tranquiliza los nervios, es diurética, desintoxicante y depurativa. Por su alto contenido de vitamina C previene resfriados, bronquitis y gingivitis.

- La mandarina, además de ser especial para elaborar pasteles, tartas y cremas de cítricos, una de las alternativas cada vez más usada para todo tipo de frutas, es añadirla a ensaladas. También se puede tomar como complemento en pizzas, en salsas, todo tipo de postres y, cómo no, beberla, en forma de zumos y batidos.

- Se toman de cinco a siete mandarinas con pulpa y cáscara (sin semilla), se licúan sin agua, se endulza con miel de abejas r el líquido se toma una hora y media antes del desayuno, durante cinco días. La preparación debe hacerse diaria. En ciudades muy contaminadas este tratamiento se debe hacer tres veces al año.

- Para el colesterol: Hervir en una taza de agua una mandarina entera (con cáscara incluida) durante 10 minutos.  Beber esta infusión, en especial, en la mañana.

- Para los triglicéridos: Hervir durante 5 minutos en una taza de agua 5 g de cáscara de mandarina. Colar y beber a diario por el tiempo necesario para bajar los triglicéridos

- Para la resaca o cruda: Comer, tan pronto se despierta, mandarinas, el melón, las fresas o gazpacho.

- Para los miomas o fibromas: Consumir mandarinas a diario, ya que, se ha podido comprobar  su consumo disminuye el riesgo de la formación de miomas o fibromas..

- Para la ansiedad: Mezclar, en un recipiente, 4 gotas de esencia de mandarina, 5 gotas de esencia de lavanda  y 5 gotas de neroli azahar o flores de naranjo y después añadir 2 cucharadas de aceite de joroba.  Aplicar, mediante  masajes en el plexo solar (abdomen), y a lo largo de la columna vertebral. Igualmente, se puede adicionar a esta misma mezcla  2 cucharadas de sal, diluir en una jarra de 1 litro de agua caliente y poner en la bañera para un baño de, por lo menos, 15 minutos

- Contra estrés: Lavar una mandarina grande y después rayar su cáscara.  Poner en un vaso de agua que esté hirviendo, tapar y poner en reposo un poco. Beber, aún tibia, una taza  antes de dormir.

- Para aumentar el sistema inmunológico: Poner en una licuadora el jugo de 2 mandarinas,  el jugo de 1 limón, 1 cucharada de jengibre fresco rallado y 1 cucharadita de miel de abeja.  Licuar por unos instantes junto con un poco de agua.  Tomar este jugo, tres veces a la semana.

- Para la laringitis: Tomar una infusión de piel de mandarina si se ha perdido de forma temporal la voz debido a una laringitis.

- Para la obesidad infantil:  Dar mandarinas al niño, en jugos o como postre, mandarina, ya que esta fruta aporta vitamina C, ácido fólico, fibra y muy pocas calorías (37 por 100 gramos) e incluso se ha podido determinar que tiene una sustancia, la nobiletina, que previene la obesidad y protege contra la diabetes tipo 2 y la aterosclerosis.

- Para la celulitis: Mezclar 5 gotas de aceite esencial de mandarina y 1cucharada de aceite de oliva. Luego, aplicar, mediante un masaje enérgico, sobre el área afectada de celulitis durante unos 10-15 minutos, y dejar que sea absorbido por la piel. Evitar la exposición al sol durante al menos una hora después de la aplicación de este remedio. Realizar una vez al día.

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LOS CÍTRICOS PREVIENEN EL CÁNCER

Todas las frutas poseen propiedades anticancerígenas, y su consumo habitual contribuye a prevenir el cáncer. Sin embargo, las frutas pertenecientes al grupo de los cítricos destacan por contener una equilibrada combinación de sustancias anticancerígenas: vitamina C, flavonoides, limonoides y pectina.

Todas estas sustancias se potencian mutuamente para lograr un marcado efecto protector frente al cáncer. Esto significa que cada una de ellas tomada de forma aislada y purificada, no es tan eficaz como cuando se la ingiere formando parte de una naranja o de un limón, por ejemplo.

La acción anticancerígena de estos componentes de los cítricos ha sido demostrada al administrarlos a animales de experimentación. De esta forma se reafirma la validez de los numerosos estudios estadísticos que relacionan el consumo de cítricos con un menor riesgo de cáncer.

Es muy probable que en los seres huma­nos ejerza un efecto similar, no solo en el cáncer de próstata, sino también en otros tipos de cáncer.

SABÍA QUE ...

Al igual que los demás cítricos, la mandarina proviene de las zonas tropicales de Asia. Antes de hacer su aparición en Occidente ya era famosa por su dulce sabor en los mercados de la India. Su nombre hace alusión al color de los trajes que utilizaban los mandarines, altos gobernantes de la antigua China, por lo que se puede afirmar que es una fruta originaria de China e Indochina, cuyo cultivo se introdujo en Europa en el siglo XIX. En la actualidad, la producen los siguientes países: Japón, Israel, Argelia y por supuesto España.