Publicado hace Hace 4 meses por Guillermo Angarita | 808 lecturas
Cura con frutas

Las investigaciones realizadas hasta el momento, han llevado a precisar el beneficio de las frutas, en tratamiento y prevención de diversas enfermedades. La cura de frutas consiste en alimentarse durante varios días únicamente a base de frutas, en cantidades que oscilen entre 2 y 4 kg al día, repartidos en cuatro o cinco comidas.

La cantidad de fruta se debe reducir a 1 kg y medio en las personas o besas y en los enfermos de corazón o que tengan la presión alta. La cura de frutas se aconseja en especial en los casos de acidez de estómago e intestinos, hipertensión, obesidad, arteriosclerosis, cálculos biliares, avitaminosis, enfermedades del corazón, inflamación de los riñones y enfermedades de la piel; una variante de la cura de frutas es la cura de zumos de frutas y verduras, que consiste en tomar durante uno o varios días zumos de frutas y verduras. Ambos tipos de zumos son muy ricos en vitaminas y por tanto, útiles cuando éstas escasean en el organismo.

Los zumos de verduras se toman cuando no se soportan las fibras vegetales de las verduras, y se puede mejorar su sabor con un poco de aceite. Esta cura en especial es aconsejable en los casos de enfermedades del hígado, la artritis, el reumatismo, la piel, la acidez de la sangre y del estómago, la falta de apetito, y el envejecimiento prematuro.

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SABIAS QUE ...

¿Las frutas cítricas deben consumirse preferiblemente en la mañana, antes de las dos de la tarde?

¿Las frutas dulces se pueden consumir a cualquier hora del día?

¿Todas las frutas deben masticarse bien?

¿La naranja es una de las frutas que debe consumirse sola? Un antiguo proverbio marroquí dice: "La naranja es oro por la mañana, plata al mediodía y plomo por la noche".

¿No es conveniente tomar jugos de frutas después de las comidas, sobre todo si están helados?

¿Los jugos deben consumirse una hora antes o una hora después de tomar los alimentos?

Clasificación de las frutas

Frutas ácidas. Caracterizadas por ser ricas en ácido y complejos, excelentes para bajar triglicéridos, colesterol y ácido úrico, no todas contienen ácido cítrico como es el caso de la piña.

Las semiácidas. Caracterizadas por tener ácidos menos fuertes y más simples que las ácidas. Contienen elementos como el cianuro que posee la almendra de la pepa de la ciruela. Son ricas en proteínas de alto valor biológico (granadilla, lulo, maracuyá).

Frutas dulces. Caracterizadas por ser el grupo más amplio y por no contener ácidos; son compatibles entre sí, con excepción de la patilla. Ricas en Vitaminas A, C, E, complejo B12 y B15.

Frutas neutras. Caracterizadas por ser las más ricas en proteínas (prótidos), vitaminas, sales minerales y oligoelementos.

Mezclas inconvenientes

Las frutas dulces se pueden mezclar entre sí, exceptuando la patilla que debe consumirse sola. En esta fruta, después de treinta minutos de haberse abierto y estar en contacto con el oxígeno, se hace más evidente la concentración de arsénico (un 0,5%).

Las frutas ácidas y semiácidas no permiten ningún tipo de mezcla.

Las frutas neutras se pueden mezclar entre sí.

Naranja con zanahoria: eleva la acidez, causa disfunciones en el hígado, estimula el exceso de bilis, potencializa sustancias que agraden el sistema renal, produce agrieras, reflujo y deterioro en los uréteres.

Piña con lácteos: esta combinación es un tóxico tan poderoso que revienta cucarachas; la bromelina que contiene la piña potencializa los principios activos que disparan la intoxicación.

Papaya con limón: ocasiona problemas en la hemoglobina y produce anemia.

Elementos de las frutas

- Las frutas actúan como tónico muscular.

- Los ácidos de las frutas limpian la boca, el estómago y los intestinos. Muchas tienen propiedades antitóxicas y germicidas, limpian la sangre y los riñones.

- Las frutas fortifican, desintoxican y regeneran tejidos.